En esta ocasión criticaré el artículo titulado “Porqué la teoría austriaca del ciclo económico esta errada ” del usuario de la plataforma Medio llamado Economía Neoclasica. El texto en si es una versión resumida de los apartados III y VIII de otro artículo bastante extenso cuyo epígrafe es: “La escuela de Austria contrastada: pseudociencia en Economía (VII): La falsedad de la teoría austríaca del ciclo económico… según Juan Ramón Rallo. Rallo contrastado. El papel de la URJC en la difusión de la escuela austríaca ” el autor de ese trabajo se denomina como Chemazdamundi. Reconozco la labor de Economía Neoclasica (no conozco su nombre real por esta razón lo llamo por su seudónimo) de haber omitido los insultos y el lenguaje grosero que se presenta en el artículo original, y el haber reproducido solo los argumentos que se dan en él . Yendo al grano en este escrito rebatiré las objeciones expuestas que se utilizan en contra de la Teoría Austriaca del Ciclo Económico.
Antes de empezar hay que definir algunos conceptos de tasas de interés:
- Tasa natural: La que habría en una economía de truque en equilibrio (sin dinero, ni banco central).
- Tasa real: La que habría en una economía monetaria en equilibrio (con dinero, sin banco central).
- Tasa nominal: La que hay en una economía monetaria en desequilibrio (con dinero y con banco central).
- La tasa real y la tasa natural no necesariamente coincidirán, ya que el dinero puede fomentar cambios reales en la economía.
Una vez definido todo esto procederé a hacer la crítica.
El artículo comienza citando algunos párrafos de Mises en La Acción Humana, sin embargo, uno de estos se descontextualizado, el párrafo que cita es el siguiente:
“Las continuas alzas y bajas de la actividad económica, la inevitable secuencia de auges y depresiones, son los insoslayables efectos provocados por los reiterados intentos de rebajar el interés bruto de mercado mediante la expansión crediticia. No hay forma de evitar el colapso final de todo auge desatado a base de expansión crediticia. Tan sólo cabe optar entre provocar más pronto la crisis poniendo fin voluntariamente a la expansión crediticia o dejar que, por sí solos, el desastre y la ruina total del sistema monetario se produzcan algo más tarde ”(Mises, 1986, p. 835-836 ).
Pero omite citar el que le sigue inmediatamente después:
“La reducción del interés bruto por debajo de la tasa que al mismo hubiera correspondido en un mercado libre” (Mises, 1986, p. 836).
En este pequeño fragmento Mises aclara que el problema del ciclo es que la tasa se encuentra POR DEBAJO del que debería en un mercado libre, no si la tasa bruta se reduce per se.
Señalar este error es importante para la siguiente crítica que viene más adelante.
Luego hace algunas citaciones a Hayek explicando la TACE, para después argumentar lo siguiente:
“Para ver si esto es verídico, hay que ver TODOS y CADA UNO de los periodos en los que la FED, tuvo los tipos de intereses bajos en periodos extensos desde su fundación en 1913, a ver si correspondda con crisis posteriores. Bueno resulta que Milton Friedman , “premio Nobel de Economía” (ese premio no se llama así, pero lo llamo así para que lo entiendan) y principal economista liberal de la escuela de Chicago lo hizo DOS veces .
Estudió en 1969 todos los periodos anteriores a ese año hasta 1913 (año de la fundación de la Fed), y lo hizo nuevamente en 1993, para asegurar de que en los siguientes años no se producía el ciclo económico de la escuela austríaca. Como era de esperar, no se producía.
Los periodos de bajas tasas de interés NO eran la causa principal de la crisis posterior. No hay correlación entera entre las crisis con el suministro de dinero a bajo interés por parte de la Fed.
Entonces, los bajos tipos de interés no son responsables únicos o los mayores responsables de las crisis de los ciclos económicos. Que un banco central baje los tipos de interés durante periodos largos de tiempo no implica causar una crisis económica”.
El problema con ese argumento es que Friedman no estudió si los tipos de interés por debajo de la tasa natural provocan el ciclo, por lo tanto, no estudió la teoría austriaca de Mises y Hayek. Ni en su paper de 1969, ni en el de 1993 menciona una sola vez la tasa natural de interés. De hecho, en los dos papers ni menciona a la Teoría Austriaca del Ciclo Económico porque está estudiando otra cosa, la única mención que hace es una nota al margen sobre Mises, porque él cree erróneamente que su hallazgo empírico (el hecho de que no hubo relación entre la expansión económica previa y la recesión posterior) podría afectar su teoría.
Pero ¿realmente la teoría austriaca es incompatible con las observaciones empíricas que realiza Friedman? Me temo que, para desgracia de quienes se escudan en el de Chicago, no.
Primero porque, como el propio Friedman reconocía en sus artículos, existe un obstáculo muy considerable para llegar a tal desenlace: ¿cómo definimos el período de expansión al que vinculamos el período de depresión subsiguiente? La opción más sencilla es la que adoptó el de Chicago: tomar como expansión el período inmediatamente posterior a la última recesión. Mas esta elección tiene un problema: ¿qué sucede si buena parte de la magnitud de la crisis se debe a las distorsiones acumuladas e insuficientemente depuradas durante las anteriores crisis? Por ejemplo, gran parte de la intensidad de la crisis actual se puede explicar no sólo por las malas inversiones y el sobreendeudamiento que se acumuló entre 2001 (última recesión) y 2008, también por los desequilibrios gestados con anterioridad a 2001: no olvidemos que en esa fecha Alan Greenspan consiguió reinflar la burbuja crediticia antes de que una recesión que apenas duró nueve meses consiguiera purgar todos los errores acumulados. Sólo por esto los resultados de Friedman, como él mismo admitía, deberían ser puestos en cuarentena:
“'The mapr qualification that must be attached to our result for this purpose is the definitions of the cycle and of expansion and contraction phases on which it rests. Proponents of the view cited might well argue that what matters is the cumulative effect of several expansions, as we define them, and that the relevant concept of expansion is of a 'major' expansion or a phase of a long cycle" (Friedman, 1993, p. 2).
Pero, en segundo lugar, existe una dificultad todavía mayor para considerar que el de Chicago efectivamente refutó a los de Viena: básicamente, que no es incompatible con la teoría austriaca. Ninguna economía puede operar en cada momento por encima del nivel que se deriva del pleno uso de sus recursos: cuando todos los factores estás ocupados, crecer todavía más es muy complicado. La cuestión, por tanto, es si la utilización plena que se realiza de esos recursos es sostenible o no (es decir, si esos factores están fabricando riqueza o, en cambio, se insertan en malos planes de negocio). Y de eso justamente trata la teoría austriaca del ciclo económico: pronosticar que la manipulación de los tipos de interés provocará no un exceso de inversiones en general, sino de malas inversiones (el perfil temporal y de riesgo de los planes de negocio será incompatible con las preferencias y necesidades de los ahorradores). Mises y Hayek no afirmaron que, durante los booms , la economía fuera a crecer por encima de su potencial (algo harto complicado), sino que crecería de manera insana y, en consecuencia, estaría condenada a pinchar. De nuevo, por consiguiente, las observaciones de Friedman no contradijeron en nada la teoría austriaca.
Ahora pasemos a los siguientes argumentos:
“Para que vean más claramente por ustedes mismos lo que demostraron Friedman y otros economistas, compárense las crisis / recesiones sufridas por EUA con los tipos de interés de la FED.
Como pueden ver, La FED normalmente tiene los tipos de interés MÁS BAJOS cuando paso una crisis, NO ANTES, como dicen los austríacos. Si ajustamos la fecha podemos ver cómo justo antes de la Gran Depresión, ¡la tasa de interés era más alta que después de tal!
Ahora, miren la gráfica de la comparativa entre la evolución del tipo de interés de la Fed y del índice del PIB (Crecimiento del PIB de EUA versus tasas de la FED desde 1954).
En teoría, la otra manera de recomprobación de la teoría, el de la modelización, ya no sería necesario realizarlo, ya que se descubrió que no sucede en la realidad. Pero, los austríacos, de hecho, no tienen un modelo matemático de la teoría del ciclo económico."
Hay varios errores en lo dicho por el autor del artículo:
En primer lugar, si bien Mises y Hayek no propusieron modelos matemáticos para esta teoría, hay austriacos que la formalizan matemáticamente, por ejemplo:
Cachanosky, Nicolas y Padilla, Alexandre, A Mathematical Version of Garrison's Model (12 de abril de 2016). 2017. Revista trimestral de economía austriaca. Vol. 19, núm. 3, págs.225-247, disponible en SSRN: https://ssrn.com/abstract=2830938
Hagemann, H., Nishizawa, T. and Ikeda, Y. (Eds.). (2010). Economía austriaca en transición. doi: 10.1057 / 9780230281615
Alonso Neira, MA, Bagus, P. y Ania, AR (2013). Una ilustración empírica de la teoría austriaca del ciclo económico: el caso de Estados Unidos, 1988-2010. Investigación Económica, 72 (285), 41–74. doi: 10.1016 / s0185-1667 (13) 72596-7
En segundo lugar, con respecto a los gráficos presentados no refutan en nada a la Teoría Austriaca del Ciclo (TACE) porque esta no predice que las crisis sean causadas por las bajas o altas tasas de interés nominales/FED per se (¿bajas o altas respecto a qué?), sino a que solo son causadas cuando las tasas nominales se encuentran POR DEBAJO de la tasa natural de interés (aquella tasa que habría prevalecido en un mercado crediticio libre, sin interferencia estatal del Banco Central) y que es lo que da lugar a una burbuja de múltiples inversiones inviables
Austriacos como Mises no dicen que los tipos de interés “bajos” sean malos en sí mismo, al contrario, si los tipos bajan por un aumento genuino en el ahorro son algo muy positivos. Solo dicen que es malo cuando baja CON RESPECTO a la tasa natural de interés. Eso es lo que provoca el ciclo.
Si no contrastas eso, no contrastas la TACE. Y como Friedman y Chemazdamundi no lo hicieron, no refutaron a los austriacos
Y respecto a la evidencia, hay muchos estudios que corroboran empíricamente la TACE, por ejemplo:
Keeler, J.P. Empirical Evidence
on the Austrian Business Cycle Theory. The Review of Austrian
Economics 14, 331–351 (2001). https://doi.org/10.1023/A:1011937230775
Alonso Neira, M. A., Bagus, P., & Ania, A. R. (2013). Una ilustración empírica de la teoría austriaca del ciclo económico: el caso de Estados Unidos, 1988-2010. Investigación Económica, 72(285), 41–74. doi:10.1016/s0185-1667(13)72596-7
Luther, William J. y Cohen, Mark, Sobre la relevancia empírica de la teoría del ciclo económico de Mises-Hayek (7 de abril de 2014). Disponible en SSRN: https://ssrn.com/abstract=2345751 o http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.2345751
Acá dejo unos artículos que citan y exponen más evidencia:
Meng Hu.
(11 de marzo de 2012). Empirical Evidence for the Austrian Business
Cycle Theory. Recuperado de: https://menghublog.wordpress.com/2012/03/11/empirical-evidence-for-the-austrian-business-cycle-theory/
Meng Hu. (1 de septiembre de 2014). Other empirical studies on the
ABCT. Recuperado de: https://menghublog.wordpress.com/2014/09/01/other-empirical-studies-on-the-abct/
Después de haber mostrado gráficos bastante malos en contra de la TACE el autor del post cita a algunos economistas que critican esta teoría, reproduciré algunas citas que me parecieron interesantes y las responderé:
“¿Dónde emerge el desacuerdo? Lo que yo niego es que las inversiones artificialmente estimuladas tengan tendencia alguna a convertirse en “malinversiones”. La objeción es simple: dado que los tipos de interés están artificial e insosteniblemente bajos, ¿por qué cualquier hombre de negocios haría sus cálculos de obtención de beneficio basándose en que los tipos de interés se mantendrán indefinidamente bajos? No, lo que sucedería es que los emprendedores se darían cuenta de que los tipos de interés son sólo temporalmente bajos, y tendrán eso en cuenta”.
Bryan Caplan.
“El segundo defecto que le encuentro a Rothbard tiene que ver con su aparente creencia de que la gente de negocios nunca aprende. Podría pensar que la gente de negocios se puede equivocar un par de veces en los primeros giros del ciclo de Rothbard y que no anticiparían que una tasa de interés bajo acabará por subir más tarde. Que continúen siempre siendo incapaces, sin embargo, parece bastante improbable. Normalmente, Rothbard y otros austríacos aseguran que los emprendedores están bien informados y realizan buenos juicios”.
Gordon Tullock.
Las críticas son absurdas por 3 motivos:
1) Están suponiendo que todos los trabajadores y empresarios tienen información y racionalidad perfecta (es decir que son seres omniscientes capaces de hacer predicciones exactas sobre todo lo que va a pasar en la economía) y además que todos son expertos conocedores de la teoría austríaca del ciclo. Esto es obviamente falso ya que las personas tienen racionalidad e información limitada. Y aquellos que conocen la teoría austríaca del ciclo son solo una minoría de economistas, que a su vez son una minoría de la población.
2) Porque hasta los propios economistas expertos en la teoría austríaca del ciclo no son capaces de predecir el momento exacto en que se desatará la crisis, solo conocen a grandes rasgos los factores que contribuyen a ella, así como un médico no puede anticipar el momento exacto en que un fumador compulsivo contraerá cáncer de pulmón
3) Incluso si todos tuvieran información-racionalidad perfecta y conocieran la teoría austríaca. Se seguiría produciendo el ciclo económico igual, porque los incentivos de los empresarios serán a aceptar el crédito barato inyectado por el banco central y salirse del mercado antes de que estalle la crisis. Se explica en este video:
Esto no viene al caso, ya que los austriacos no interpretan el término ciclo económico como una regularidad mecánica o estadística que se manifiesta abiertamente en la historia, sino como una secuencia cualitativa recurrente de fenómenos económicos abstractos que sólo pueden detectarse en los datos históricos mediante la aplicación de la teoría. En una de sus primeras contribuciones, Mises (1978, p. 117) escribió:“El tercer defecto que le atribuyo trata de la aparente creencia de Rothbard de que las depresiones y los booms son cíclicos. Existen análisis estadísticos que detectarían esos ciclos si existieran y eso es lo que se ha aplicado a los datos históricos. El resultado de estos análisis muestra más un camino aleatorio que un ciclo. Ya que Rothbard enfatiza como uno de los puntos fuertes de su teoría el que explica el ciclo natural de depresiones y booms, esta revelación estadística debería parecerle de la mayor importancia”.
Gordon Tullock
"Ni la conexión entre el auge y la caída ni el cambio cíclico de las condiciones empresariales es un hecho que pueda establecerse independientemente de la teoría. Sólo la teoría, la teoría del ciclo económico, nos permite detectar el contorno ondulado de un ciclo en la enmarañada confusión de los acontecimientos".
El autor podría haber encontrado una discusión concisa y lúcida de los fundamentos metodológicos de la teoría austriaca teoría del ciclo austriaco en Rothbard (1975, pp. 1-7).
Hay mucho por criticar acá, la conclusión del autor se basa en conceptos básicos erróneos sobre la teoría austriaca del capital y de la estructura de producción, pero no quiero hacer el artículo demasiado largo así que podrán ver la contra argumentación a esa objeción en Salerno (1989, pp. 142-144).“Mi objeción principal es que si el proceso que Rothbard describe de verdad sucediera, debería haber continuamente multitud de bancarrotas corporativas y gente de negocios saltando por las ventanas de sus oficinas, y sólo habría como consecuencia un poco de desempleo temporal”.
Gordon Tullock
“Aquí está el problema: como un problema de simple aritmética, el gasto total en una economía es necesariamente igual al ingreso total. Así que si la gente decide gastar menos en bienes de inversión, ¿no significaría eso que deberían decidir gastar más en bienes de consumo -ello implicaría que toda caída de inversión debería estar siempre acompañada de su correspondiente alza en consumo? Y si eso sucede, ¿por qué debería haber un incremento del desempleo?”
Paul Krugman
Cuando el auge de la inversión colapsa, la gente puede cambiar el gasto a bienes de consumo. Sin embargo, no se sigue en absoluto que se produzca un auge en los bienes de consumo. Un auge del consumo, se supone, significa un aumento en la cantidad de bienes de consumo; y no se ha presentado ninguna razón para esperar tal aumento. Todo lo que se nos ha dado es que el gasto en bienes de consumo ha aumentado. Esto puede simplemente aumentar los precios de estos bienes en lugar de expandir la producción.
Pero hay otro camino que toman con frecuencia las recesiones económicas. Es posible que el auge de la inversión no sea reemplazado por un aumento en el gasto de los consumidores. Más bien, la caída puede ir acompañada de una contracción monetaria (una "contracción del crédito") que hace que el auge de la inversión no cambie, sino que simplemente desaparezca. Esto ocurre por una reversión del proceso por el cual se creó el crédito bancario en primer lugar. Pero como Krugman no está dispuesto a pensar en los procesos en absoluto, esta alternativa no se le ocurre.
Nuestro autor introduce un problema falso al traer el desempleo. No es
en absoluto parte de la opinión de Mises-Hayek que liquidar las malas
inversiones causadas por la expansión excesiva del crédito bancario requiere un
desempleo masivo. Muy por el contrario, el desempleo, como ven las cosas
los austriacos, se deriva principalmente de los rígidos salarios. Si los
trabajadores aceptan una caída de los salarios, la liquidación del boom es
compatible con el pleno empleo.
“Como a menudo sucede en Economía (o, ya puestos, en cualquier desafío intelectual), la explicación de cómo suceden las crisis, aunque sea una explicación lograda sólo tras un viaje intelectual épico, resulta ser de los más simple. Una recesión sucede cuando, por cualquier razón, una gran parte del sector privado intenta aumentar sus reservas de dinero líquido a la vez. Aun a pesar de toda su simplicidad, la visión de que una recesión tiene por causa un exceso de demanda de dinero hace de la teoría de la resaca un sinsentido. Porque si el problema es que la gente quiere colectivamente mantener más dinero del que hay en circulación, ¿por qué no simplemente incrementar el suministro de dinero?”
Paul Krugman
Una expansión de la oferta monetaria provocará descoordinación, de la manera que Mises, Hayek y Rothbard han explicado pacientemente y Krugman ha ignorado. Y si la expansión procede mediante más crédito bancario, el resultado será una nueva mala inversión.
Bueno con esto culmino la crítica, vimos que se tiende a manipular ciertas citas de Mises para hacer que la evidencia presentada en contra de la TACE tenga sentido, así como que esta no refuta realmente a la teoría debido a que se basan en tipos de interés nominales, cuando la TACE se basa en afirmar que el ciclo se produce por bajar los tipos de interés nominales/FED, por debajo de la tasa natural de interés (aquella que hubiera prevalecido en un mercado libre sin intervención estatal) dando así lugar a una burbuja insostenible. Por otro lado, critiqué las objeciones citadas a distintos autores que discrepaban con la Teoría Austriaca del Ciclo Económico. No atribuyo a Economía Neoclasica de la manipulación hacia algunas citas debido a que él no es el autor original del post, lo que hizo fue resumir otro cuyo autor es un maleducado y deshonesto, personalmente soy seguidor de Economía Noeclasica fui testigo de su transición del libertarismo hacia el meinstream académico y es un buen tipo en cuanto a sus artículos, defiende con evidencias sus posturas, es por ello que recomiendo leer sus escritos.
REFERENCIAS:
Mises, L. (1986). LA ACCION HUMANA. (4.a ed.). Union Editorial, S.A.
Disponible en: http://vonhumboldt.org/LAACCIONHUMANALUDWIGVONMISES.pdf
FRIEDMAN, M. (1993). THE
“PLUCKING MODEL” OF BUSINESS FLUCTUATIONS REVISITED. Economic Inquiry, 31(2),
171–177. doi:10.1111/j.1465-7295.1993.tb00874.x
Mises, L. (1978). On the
Manipulation of Money and Credit. Dobbs Ferry, N.Y.: Free Market Books.
Rothbard, M. (1975). America's
Great Depression, 3rd ed. Kansas City: Sheed and Ward.
Salerno, J.T. Comment on
Tullock's “Why Austrians are wrong about depressions”. Rev Austrian Econ 3, 141–145 (1989).
Disponible en: https://mises.org/library/comment-tullocks-why-austrians-are-wrong-about-depressions













